A vueltas con la liberalización de horarios del comercio en el centro

Los comerciantes del centro se han mostrado contrarios a la propuesta municipal.

Los comerciantes del centro se han mostrado contrarios a la propuesta municipal.

La ‘suerte’ está echada. Tras los intentos por lograr el consenso, Ayuntamiento y el pequeño comercio del centro no han alcanzado un acuerdo sobre la propuesta municipal de zona de gran afluencia turística, en la que habrá una liberalización de horarios. Los pequeños empresarios reclamaban un plazo de tiempo concreto y la reducción de la zona, para evitar que grandes superficies pudieran adherirse a esta medida. Ante este escenario, tendrá que ser la Junta la que se pronuncie de forma definitiva.

Para ver el origen de todo hay que remontarse al mes de julio, cuando el Gobierno central aprobó un Real Decreto con medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad. Dentro de este paquete se incluyó la liberalización horaria de los comercios, con lo que, según su posición, se creará empleo y se beneficiará a la actividad empresarial.

Propuesta municipal

La puesta en marcha de esta medida se debe llevar a cabo a través de lo que se conoce como la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT). Su delimitación debe ser aprobada, en último término, por la Junta de Andalucía pero es el Ayuntamiento el que ha puesto sobre la mesa una propuesta. Ésta ha ido más allá de lo que se esperaba entre el sector comercial, incluyendo a los cinco centros comerciales del distrito centro (Muelle 1, Vialia, El Corte Inglés, Larios Centro y Málaga Plaza), a los que se unen unos 1.200 pequeños y medianos negocios. En concreto, los límites están en la calle Carreterías y la zona de Victoria al Norte; el Puerto al Sur; Armengual de la Mota y Avenida de la Aurora, al Oeste, y La Malagueta al Este.

Esta propuesta era defendida por el Ayuntamiento como una forma de incrementar la competitividad de los establecimientos más pequeños. El propio alcalde, Francisco de la Torre, insistió en que el turismo de compras se podía convertir en otro nicho para la economía malagueña.

Los comerciantes, en contra

Pese a ello, los pequeños comerciantes han criticado duramente la medida y se han mostrado en contra de ella desde el primer momento. “Desemboca en una competencia desleal porque no todos tienen las mismas herramientas”, afirma Angelines de Lorenzo, gerente de la Asociación Centro Histórico, que forma parte de la Federación de Comercio de Málaga.

Es la opinión mayoritaria entre los más de 1.200 comerciantes afectados por esta medida. De hecho, en una asamblea general celebrada para conocer su posición, el 87,1 % se mostró en contra, alegando los problemas que generaría., según precisa de Lorenzo.

Ante esta situación, han sido dos las reuniones mantenidas por el Ayuntamiento con los comerciantes para tratar de convencerlos. Sin resultado. La última fue a finales de la pasada semana, en la que se reflejaron las diferencias entre ambas partes.

La Junta, la última palabra

Esa disparidad de criterios tendrá que ser resuelta por la Junta de Andalucía, que es la que tiene la última palabra, pues son suyas las competencias sobre comercio en la comunidad andaluza. El Ayuntamiento remitió ayer toda la documentación a la Consejería de Comercio, que tendrá que dirimir si la propuesta municipal se ajusta o no al decreto.

El Ejecutivo andaluz deberá pronunciarse antes de mediados del próximo mes de enero. Sin embargo, la gerente de la Asociación Centro Histórico confirma que será mañana cuando emita su ‘veredicto’.

El último capítulo en este tira y afloja está aún por escribir.

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Redactor

Periodista. De origen jienense, pero con vida malagueña. El optimismo, mi mejor arma.

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