“El centro es una zona segura en la ciudad”

José Antonio Martínez, comisario del distrito centro. / T.M.

Afronta su sexto año como jefe de la comisaría más importante de Málaga. El comisario del centro, José Antonio Martínez, lidera el equipo del cuerpo de seguridad en una zona que, pese a la gran afluencia de personas a diario y a concentrar tres de cada diez delitos de la capital, es “una balsa de aceite”. La describe como una zona segura y explica que los hurtos son los delitos que más se están sufriendo y que, pese a la reducción general del índice de delincuencia en la zona, protagonizan un repunte. El factor fundamental: la crisis.

¿Puede considerarse el centro de Málaga una zona segura?

Sí. Rotundamente. Ahora mismo, tal y como se están desarrollando, es prácticamente segura. Evidentemente con todos los inconvenientes que tiene.

¿Cuáles son los problemas de seguridad más comunes en este distrito?

El caballo de batalla son los hurtos, tanto por descuido como por la habilidad de los individuos que se dedican a estos menesteres. Se ha incrementado un poco, debido a la crisis en todos los sectores. Nuestra guerra diaria contra los hurtos y descuidos.

Nuestro caballo de batalla son los hurtos, tanto por descuido como por la habilidad de los que se dedican a ello… Se ha incrementado un poco

¿Han cambiado mucho las zonas con mayor concentración de problemas? ¿Cree que existe un riesgo real de que las zonas al norte del distrito centro se conviertan, en cierta manera, en guetos?

No necesariamente. No se está dando ese caso. El hecho en sí de la delincuencia que se comete y predomina está esparcida por todo el distrito. En establecimientos públicos, de recreo, en las aglomeraciones que se producen en este distrito y que no se producen en notros por todas celebraciones, fiestas…

Con respecto al consumo y venta de drogas, ¿es esta zona centro problemática?

No, particularmente no es especial el tráfico de drogas. Hay puntos determinados que se están atajando. No es problemático ese hecho en el centro de Málaga.

Se están repitiendo sucesos de apuñalamientos y peleas en el centro… ¿Verdaderamente se están incrementando esos casos, es un probmea de seguridad ciudadna o es la anécdota?

Son excepciones, prácticamente. Tenga en cuenta que en este distrito tenemos concentración durante todos los fines de semnaa. Hay una gran aglomeración de jóvenes. Se producen peleas, pero es muy difícil que lleguen a esos extremos. Son casualidades que ocurren. Normalmente, no es lo frecuente.

Proliferan los edificios vacíos, especialmente en el centro histórico… ¿Se está detectando más ocupaciones ilegales?

Problemas, no hay. Evidentemente están ocurriendo. En determinados lugares y momentos se están produciendo algunas ocupaciones. Normalmente, casi siempre llegamos a tiempo cuando se están produciendo y no llegan a consolidarse. Hay algunos, sobre todo en los que están abandonados o en ruina. Pero no se está incrementando, porque incluso el año 2011 hubo más que en el 2012. A nivel de denuncias.

Pese al incremento importante de movilizaciones y manifestaciones por la crisis y los recortes… No ha habido cargas policiales duras ni problemas serios de seguridad. ¿Cree que seguirá así? ¿Teme una mayor conflictividad social en los próximos meses en la ciudad y la zona centro?

El repunte parece ser que lo va a haber, porque están anunciadas muchas concentraciones y manifestaciones. Pero la actuación nuestra va a seguir en la misma línea que hasta ahora. Incluso en la huelga general se terminó sin el más mínimo incidente. Nuestra forma de actuar va a seguir siendo la misma. Esperemos que no hayan incidentes graves.

En la huelga general, se terminó sin el más mínimo incidente; nuestra forma de actuar va a seguir siendo la misma

 ¿Entiende a los policías que se niegan a participar en los desahucios? Y, por otro lado, ¿se están incrementando los casos de desahucios en la zona centro?

Prácticamente nosotros no hemos intervenido. Al principio del año pasado sí intervinimos en un par de ellos a requerimiento judicial, pero nada más. El año pasado, muy poco. En cuanto a la cláusula de conciencia, los policías no deben tener ningún problema con eso. Tienen que cumplir las órdenes judiciales y de momento no se ha dado ningún caso. Nos limitamos a cumplir con nuestra obligación.

¿Están surtiendo efecto las cámaras de videovigilancia, tan reclamadas por los vecinos del centro histórico? ¿Son, realmente, disuasorias?

Depende de la forma de enfocarlo. Para los comercios y la gente que pasea da una cierta imagen de seguridad. Nosotros las utilizamos, de manera preventiva, para ver donde se concentra, por donde hay que actuar. Para los cruceros, es excelente porque seguimos a los grupos y se optimiza mucho el personal. Para investigación, evidentemente también, pero es más complicado a toro pasado, porque el operador no siempre está apuntando con la cámara donde se está produciendo el delito. Se ha dado el caso que se han podido captar ciertos hechos delictivos. Pero, normalmente, es un tema más preventivo o disuasorio.

¿Cuál es el índice de delincuencia/criminalidad en Málaga? ¿Es más alto que el del resto de capitales de provincia? ¿El distrito centro está por encima o por debajo de esos niveles?

Ahora mismo, estamos por debajo de la media nacional, incluso, este distrito que, en sí, es el 30 % de las infracciones de la capital estamos por debajo. Y este año pasado hemos bajado un 3 % las infracciones en el distrito centro.

El distrito centro genera el 30 % de las infracciones de toda la capital; el número de infracciones bajó un 3% el año pasado

¿Existe, según usted, alguna relación entre este incremento de los delitos y la crisis económica?

Posiblemente, los hurtos hayan incidido en la subida… Todavía se da lo que llamamos el hurto famélico, el que entra al supermercado a llevarse mortadela y una barra de pan. Sí, se está dando pero sí y hacía bastante tiempo que eso no se veía. Esporádicamente.

Esta comisaría del centro, ¿qué nivel de casos resueltos tiene? ¿Es un nivel alto o bajo respecto al resto?

Estamos prácticamente al mismo nivel que toda la capital de Málaga. En torno a un 50 % de hechos resueltos. Es un buen porcentaje.

¿Con qué medios cuenta en la actualidad (instalaciones, efectivos…)? ¿Son, realmente, suficientes?

Eso es inevitable estar satisfecho porque no hay más. Ahora mismo estamos en un nivel bueno de personal, posiblemente con la escasez de oposiciones ahora dentro de unos años se va a notar, pero de momento estamos en un nivel bueno de personal en esta comisaría. Da para mantener bien surtidos tanto los grupos de investigación como el de grupo operativo de respuesta, de uniforme en la calle. No nos podemos quejar. Y sobre los medios, es lo que hay. Las instalaciones se han quedado pequeñas, porque cuando me incorporé a esta comisaría había espacio diáfano para reuniones y eso se ha perdido, ahora son despachos, despachos y despachos… Pero bueno, no nos podemos quejar. Porque sé que hay otras en peor situación.

¿Hay planes futuros para cambiarla de sitio y hacerla más amplia?

Siempre ha habido conversaciones, pero nunca se ha llegado a nada firme. Aunque la ubicación no es la idónea, porque estamos aquí en una ratonera, no nos podemos quejar y las instalaciones están decentes.

 

Lleva desde 2008 como comisario del centro. / T.M.

En el centro no te puedes relajar ni un momento

¿Cuánto tiempo lleva como jefe de esta comisaría?
Desde el año 2008.

¿Cómo se vive el centro de Málaga siendo comisario?
Totalmente volcado a diario, porque este distrito tiene la idiosincrasia de que siempre hay algo. Cuando no es la semana del cine estamos en navidad… Siempre hay algo. No te puedes relajar ni un momento. Lo vives todos los acontecimientos. Yo he estado 12 años en El Palo y eso es un mar de calma. Esto es muy bonito.

¿Le gusta más la actividad?
Es lo que nos gusta. Los que somos vocacionales, que hemos vivido esto durante muchos años y hemos pasado por todas las escalas y hemos llegado a donde hemos llegado, nos gusta la actividad. Es lo que nos mueve.

¿Qué es lo más bonito de su cargo y lo más duro?
Lo más bonito es el trabajo diario de la policía, porque el estar con los policías haciendo lo que yo hacía hace unos años, es muy bonito. El más arduo, en los tiempos que vivimos es cómo incentivas al policía y le haces ver que nuestra labor es primordial y que el ciudadano nos necesita. El ciudadano no tiene culpa de la crisis y salimos desde por la mañana hasta por la noche a ayudarle y a intentar que no le ocurra nada.

¿Logra desconectar el comisario del centro? ¿Cómo lo lleva su familia?
Imposible. Pero después de casi 35 años, ya están acostumbrados. No sólo como jefe, antes tampoco. Yo estaba en estupefacientes, estuve en atracos y no puedes desconectar. Esto lo paga la familia, es un canon que tenemos toda la policía. Afortunadamente, la nueva legislación está conciliando la vida familiar. Pero hace 30 años no era así, era policía durante 24 horas.

¿Cómo ve la ciudad desde el cargo? ¿Se distorsiona la imagen porque sólo se trata con los asuntos más peliagudos y los problemas?
Nuestra visión es distorsionada desde ese punto de vista. Yo estoy luchando todos los días con los datos malos, con lo malo. Cuando hablo con vecinos y se echa las manos a la cabez porque han visto un tirón. Pero si esto es una balsa de aceite. La distorsión es clásica y de los datos que manejan.

¿Qué suele hacer cuando cuelga el uniforme?
Me gusta el deporte, el pádel, leer muchísimo y luego mi familia, ir el campo, con los amigos… Aunque siempre pendiente del móvil. Es sagrado.

Sobre el autor

Redactor

Periodista. De origen jienense, pero con vida malagueña. El optimismo, mi mejor arma.

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