Vecinos reclaman de nuevo la cesión del antiguo CIE de Capuchinos para un centro cultural

  • Residentes recuerdan que una infraestructura de ese tipo es “muy necesaria” en la zona
  • El SUP-Málaga afirma que la salida de ese edificio no sólo sería factible sino que “sería hasta bueno”
Las instalaciones en Pl. de Capuchinos, ocupadas por varios servicios de la Policía Nacional.

Las instalaciones en Pl. de Capuchinos, ocupadas por varios servicios de la Policía Nacional.

En junio de 2012 echó el cierre tras años de protestas generalizadas y los vecinos siguen exigiendo su cesión. El CIE de Capuchinos, ubicado en el antiguo cuartel de la plaza principal del barrio, pasó a la historia pero el edificio sigue en manos del Ministerio del Interior, a través de la Policía Nacional. Los residentes de la zona reclaman de nuevo la entrega a la ciudad para implantar allí un equipamiento cultural, en el que se incluya una biblioteca, “que daría mucha vida a esta zona”.

Hace ahora ocho meses, los últimos trece extranjeros y la treintena de funcionarios que se encontraban en el centro lo abandonaban. Era el punto y final de una infraestructura que fue motivo de quejas y denuncias no sólo de los vecinos, por la imagen que generaba en el barrio, sino por las organizaciones sociales, ante el estado del propio edificio y el trato ofrecido a los internos. Tres años antes se inició una negociación entre el Ayuntamiento y el Gobierno central para construir un nuevo centro de internamiento en el Guadalhorce y la venta ‘preferente’ del cuartel. Finalmente se rompió sin acuerdo.

El resultado es que hoy el edificio sigue en manos de la Policía Nacional. Ante esta situación, los vecinos de la zona reclaman que se retome la negociación para la cesión de esta infraestructura a la ciudad y, por tanto, se convierta en un centro cultural, muy necesario. “En esos 14.000 metros cuadrados se podría construir una biblioteca, de la que carecemos en esta zona, y otras instalaciones para los barrios”, explica Ángel Jurado, presidente de la Asociación El Molinillo-Segalerva, una de las más activas en esta reivindicación.

En esos 14.000 metros cuadrados se podría construir una biblioteca, de la que carecemos en esta zona, y otras instalaciones para los barrios

Han enviado varios escritos al Ministerio del Interior reclamándolo, pero siempre prefiriendo una cesión frente a la venta. El precedente, según recuerda Ángel, es la compra por parte del Ayuntamiento del antiguo cuartel militar de Segalerva por 2,1 millones de euros en una subasta del departamento del Gobierno central. Una instalación que hoy ocupa el recién inaugurado centro ciudadano.

Posición de los policías

Hoy las instalaciones, que se inauguraron como Centro de Internamiento en el año 1990 en lo que era el antiguo convento y cuartel, propiedad del Estado desde 1840, están ocupadas por la Dirección General de la Policía. En concreto, se ubica allí la Unidad de Guías Caninos del cuerpo de seguridad, entre otros servicios, con los que se suman entre 60 y 70 efectivos, según los datos del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Málaga. Los módulos asignados a los internos extranjeros están deshabitados porque no reunían las condiciones para darles un uso.

El traslado no sólo sería factible, sino que sería hasta bueno porque, aunque se hizo una reforma estructural del edificio y se ha invertido un dinero, no está en las condiciones adecuadas

¿Sería factible un traslado de estas instalaciones para ubicar allí ese centro cultural reclamado por los vecinos? El secretario general del SUP en Málaga, Manuel Expósito, es claro: “No sólo sería factible, sino que sería hasta bueno porque, aunque se hizo una reforma estructural del edificio y se ha invertido un dinero, no está en las condiciones adecuadas”. Reconoce, no obstante, que antes de darle ese nuevo uso habría que llevar a cabo una rehabilitación importante.

Antecedentes

Durante más de dos décadas acogió un centro en el que las denuncias fueron continuas. El mal estado de los edificios y los servicios ofrecidos, junto a violaciones de los derechos humanos y malos tratos, fueron las causas fundamentales. La presión social surtió su efecto y el 20 de junio de 2012 fue oficialmente clausurado.

La falta de presupuesto fue la causa fundamental para abandonar la ubicación de un nuevo centro en otra zona de la ciudad y también para plantear un nuevo proyecto. Hoy por hoy, las instalaciones siguen abiertas.

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Redactor

Periodista. De origen jienense, pero con vida malagueña. El optimismo, mi mejor arma.

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