Comienza el arreglo del edificio dañado por el desprendimiento en calle Vendeja

  • Los vecinos hablan de varios edificios abandonados, pero descartan que sea un problema “grave” en el barrio
Los andamios ya están colocados frente a la fachada. / T.M.

Los andamios ya están colocados frente a la fachada. / T.M.

Nuevos andamios en el barrio de El Ensanche. Donde hace tan sólo unos días había una montaña de escombros y tres coches destrozados, hoy ya está la estructura que servirá para acceder al maltrecho tejado. Operarios ya trabajan para la reconstrucción de toda la infraestructura. De forma paralela, el Ayuntamiento elabora un informe exhaustivo para conocer las causas de un desprendimiento que pudo acabar en tragedia. Los vecinos recuerdan que, pese a que existen problemas de mantenimiento en varias instalaciones del barrio, no se trata de un problema grave.

La calle está cortada al tráfico y a media mañana de hoy los operarios se afanaban en terminar de colocar el andamio de acceso al tejado. Son los trabajos previos para consolidar el tejado de un edificio que hace tan sólo tres años fue rehabilitado. La propiedad del edificio, cuya construcción data del siglo XVIII, ya se ha puesto manos a la obra para la sustitución de toda la cubierta desprendida el pasado miércoles.

¿Un hecho aislado?

¿Se trata de un hecho aislado en el barrio de El Ensanche? “Sí, aunque hay edificios abandonados y vacíos, no es algo habitual”, explica Pedro Pérez, presidente de la asociación vecinal Distrito Centro Sur. Recuerda que hay varios bloques centenarios y algunos de ellos “no están habitados y están a la espera de reconstrucción, no hay mantenimiento”. Aunque, reconoce que se están llevando a cabo obras en algunos, otros aún generan problemas.

Desde el colectivo se señala la zona de calle Martínez Campos donde existe un edificio que ocupa casi una manzana completa. “En ocasiones le colocan protectores porque caen restos a la calle”, explica, a la vez que recuerda que hace algo más de un año entraron varios ‘okupas’ que, finalmente, fueron desalojados.

A este edificio se une también algunos otros que o están siendo restaurados y rehabilitados o están siendo ‘sostenidos’. Entre la propia Trinidad Grund y Vendeja, justo al lado de la plaza de La Marina, hay un solar del que se conserva la fachada pero gracias a grandes vigas de hierro.

Hay que esperar a que llueva para darse cuenta de que hay un problema en el centro

En otras zonas como el casco antiguo, estos desprendimientos son, en cierta manera, habituales pues existen numerosos edificios abandonados o en estado de semirruina en sus calles. La presidenta del colectivo vecinal, María José Soria, precisa que no es extraño ver a técnicos colocando mallas o redes protectoras en fachadas. De hecho, hace un año denunciaron en calle Álamos la caída de parte de una cornisa. “Hay que esperar a que llueva para darse cuenta de que hay un problema en el centro”, lamenta.

Investigación de Urbanismo

De forma paralela, Urbanismo trabaja en la investigación del suceso, después de que hace tres años autorizaran unas obras de conservación del edificio. Apuntan a un “vicio oculto” de la infraestructura, pues estos trabajos hacían pensar que estaba “en buen estado y no tenía problemas aparentes”, tal y como informa ’20 minutos’.

El desprendimiento tuvo lugar el pasado miércoles alrededor de las doce del mediodía cuando la cornisa y parte del tejado del Palacio de Trinidad Grund se desprendía y caía sobre la calle Vendeja. No hubo que lamentar heridos, pero sí fueron destrozados tres vehículos aparcados en la vía.

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Periodista. De origen jienense, pero con vida malagueña. El optimismo, mi mejor arma.

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